
Un cuerpo mantiene su estado de reposo o de movimiento rectilíneo uniforme, a
menos que sobre él actúe alguna fuerza resultante diferente de cero.
El cambio de cantidad de movimiento de un cuerpo, por unidad de tiempo, es igual
a la fuerza neta sobre él y tiene lugar en la dirección de esa fuerza.
Para toda acción hay siempre una reacción de igual magnitud, pero de sentido
contrario.
La fuerza entre dos partículas de masas m1 y m2 y, que están
separadas por una distancia r, es una atracción que actúa a lo largo de
la línea que une las partículas (normalmente esta ley se ve después de las
anteriores leyes, lo cual no es estrictamente necesario).
