son debidos a la técnica empleada, a la calibración de los aparatos utilizados o del observador y es siempre en el mismo sentido que afectan el resultado.
Los principales son:
producen escalas no exactas.
como por ejemplo la presión atmosférica, la humedad, la resistencia del aire, entre otros.
cuando la escala no coincide con la magnitud que se mide. Por ejemplo, la velocidad de un vehículo, la lectura de una temperatura, etc.
cuando el aparato está desajustado y mide algo cuando debe indicar cero, este error se corrige ajustando el aparato, o sumando, o restando según el caso.
son debidos a la existencia de un umbral de percepción ligado frecuentemente al límite de sensibilidad del aparato, o bien a la dispersión de los resultados de los cuales dependen de la habilidad del observador.
La precisión es el grado de certeza con la que se reproduce la medición de una cantidad.
La exactitud es el grado de concordancia entre el valor medido de una cantidad y su valor estándar.