Consiste
en conectar la salida de uno con la entrada de otro, con el fin de que la
corriente fluya en una sola dirección. En el caso en que el circuito se dañe o
se abra, la corriente eléctrica dejará de fluir, además, el voltaje de la
fuente o generador se reparte en la carga. Se pueden conectar baterias en
serie y al medir el voltaje, éste será la suma del voltaje de las baterías.
En estos circuitos la intensidad es la misma en cualquier parte y la
diferencia de potencial se reparte entre los elementos que lo componen.
La
electricidad fluye por varios caminos, de modo que si se conectan varias
cargas (focos) la corriente llega a cada una de ellas con el valor del voltaje
de la fuente.
Las instalaciones eléctricas de las casas tienen esta clase de circuito; de
manera que, si un foco se daña o se desconecta, los demás siguen funcionando
ya que cada uno tiene su propio circuito para el suministro de energía.